YOGA SÍNTESIS
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15
Abr
2015
2

El poder del Ahora

Cuando reconoces que la raíz de la inconsciencia está en la identificación con la mente, en la que obviamente se incluyen las emociones, puedes salir de ella.

Llegas a estar presente. Cuando estás presente puedes permitir que la mente sea como es sin dejarte enredar por ella. La mente, en sí misma, no es disfuncional.

Es una herramienta maravillosa. La disfunción se instaura cuando buscas tu sentido de identidad en ella y la confundes contigo. 

Entonces se convierte en la mente egotista y se adueña de tu vida.

Eckhart Tolle

15
Abr
2015
1

Frase: Tradición occidental

No podemos comulgar con Oriente y olvidarnos de nuestra profunda tradición occidental; no podemos plegarnos a la tradición sin tener en cuenta la especificidad del momento presente; y no podemos quedarnos en la mística sin darnos una vuelta por los descubrimientos neurológicos de la ciencia.

Meditación Síntesis. Julián Peragón. Ed. Acanto

13
Abr
2015
4

Reflexión sobre el Yoga

Durante estos últimos treinta años la práctica del Yoga ha tenido una evolución significativa en nuestra región, y en general en toda Europa. Trayectoria que ha sido desigual con etapas fulgurantes y otras salteadas con períodos de crisis o desorientación.

Los que llevamos muchos años practicando esta ciencia hemos visto como progresivamente el Yoga iba calando en una sociedad que se volvía hacia oriente, especialmente en los primeros tiempos, en busca de nuevas fuentes de espiritualidad, pero también hemos asistido a un descrédito de nuestro hacer dentro del batiburrillo del mercado Nueva Era donde la meditación se mezclaba con la telepatía y los ejercicios con la consecución de resultados fantásticos pero irreales. Este descrédito en parte fue debido a que lo que nos llegaba del lejano oriente llegaba sin filtro, excesivamente ritualista, cargado de hinduismo y mitologías, cuando no de una visión divinizada del maestro en la que se pretendía una sumisión incondicional de sus enseñanzas por parte del discípulo. Agravado todo esto por una sarta de pseudomaestros que en el mejor de los casos estaban sólo a medio cocer.

En el otro lado, no nos hemos de olvidar que occidente siempre ha estado presta a convertir todo en una moda donde lo importante es cambiar por cambiar para combatir el tedio, y también a ciertos modos consumistas donde resulta fácil comprar espiritualidad. Usar y tirar nos ha sido más fácil que profundizar, esforzarnos o implicarnos.

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10
Abr
2015
4

Práctica con corazón

Todo el despliegue de técnicas y métodos, toda la sabiduría de las tradiciones antiguas no tendrían sentido sino hubiera un espacio de práctica donde “realizar” los objetivos propuestos.

Es cierto que las disciplinas de uno u otro signo nos recuerdan, tal vez por nuestra educación escolar, un sentido del deber , una posición férrea, a veces, un tanto rígida. Y lo cierto es que, sobre ésta, nos hemos rebelado tantas y tantas veces.

Cuando se parte desde fuera, cuando la práctica se convierte en un deber, en una exigencia externa o interna aquélla pierde fuerza. Será imposible superar el atolladero del camino porque en el fondo uno está dividido, hay una práctica pero todavía no es “nuestra” práctica.

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10
Abr
2015
1

Buda, Dharma y Sangha

Según dicen las enseñanzas, cuando tomamos refugio en las tres joyas del budismo, estamos actualizando un acto de confianza y entrega en Buda, Dharma y Sangha (dicho en términos más occidentales: Belleza, Verdad y Bondad respectivamente), lo cual significa abrirse a nuestra auténtica naturaleza, que se manifiesta en el exterior como siendo las tres joyas. La devoción o entrega a ellas va disolviendo y purificando las obstrucciones que surgen de identificarnos con nuestro ego. La devoción nos recuerda la humildad ante la inmensidad que nos rodea y nos contiene (“el mar, el tiempo, alrededores de lo que no podemos medir y nos contiene”), pues la escalera de la vida carece fundamentalmente de un “yo”, ya que ninguno de sus peldaños posee una sensación de identidad inherente, sino que es el “yo” quien se identifica con los peldaños, generando ese apego y rechazo que va configurando los estadios de desarrollo del ego. Y así es hasta que finalmente -en un salto al vacío- el yo deja de lado la escalera: dentro y fuera, sujeto y objeto, forma y vacuidad… pierden entonces todo su significado.
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10
Abr
2015
2

Meditación para niños

Los adultos, hoy en día, en nuestra sociedad, parece que nos hemos subido a un tiovivo que va a toda velocidad y que somos, la mayoría de las veces, incapaces de frenar. Este tiovivo está lleno de actividades y de responsabilidades, de proyectos con una agenda apretadísima. Bastaría, para salir de esa espiral, sentarse tranquilamente, cerrar los ojos y empezar a respirar con el vientre, saboreando cada sorbo de aire. Entonces el lago agitado de nuestra mente se iría calmando y podríamos ver el fondo. Esto es, en esencia, la meditación, la posibilidad de poder descansar en lo hondo de lo que somos, aquello que ha permanecido a lo largo de toda nuestra biografía incondicionado.
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8
Abr
2015
1

Canto de mí mismo

Yo he dicho que el alma no es más que el cuerpo,

y he dicho que el cuerpo no es más que el alma,

y que nadie, ni Dios, es mayor para uno de lo que

uno mismo es,

y que quien camina un estadio sin compasión camina

a su propio funeral metido en su mortaja,

y que yo y tú sin un céntimo podemos conseguir lo

mejor de la tierra,

y que mirar con un solo ojo o mostrar una habichuela

en su vaina confunde la sabiduría de todos

los tiempos,

y que no hay oficio ni empleo en que el joven que lo

ejerza no pueda convertirse en héroe,

y que no hay objeto tan frágil que no pueda servir de

eje a la rueda del universo,

y digo a todo hombre o mujer: que tu alma se alce

tranquila y serena ante un millón de universos.

(…………………………………………………………..)

Oigo y contemplo a Dios en cada objeto, aunque no

comprenda a Dios lo más mínimo,

ni comprenda quién pueda haber más maravilloso

que yo mismo.

¿Por qué desearía ver a Dios mejor que hoy?

Veo algo de Dios cada hora de las veinticuatro, y

cada momento también, en los rostros de los

hombres y mujeres veo a Dios, y en mi

propio rostro en el espejo,

encuentro cartas de Dios tiradas en la calle, y todas

están firmadas por el nombre de Dios,

y las dejo donde están, porque sé que por donde

vaya

otras llegarán puntualmente por todos los siempres

de los siempres.

Fragmento del Canto de mí mismo. Walt Whitman. Ed. Edaf